Guitarrista en Certificación de Calidad a nueve bibliotecas de la Universidad Michoacana
Guitarrista en Certificación de Calidad a nueve bibliotecas de la Universidad Michoacana
Con el silencio propio de una biblioteca, donde las palabras suelen habitar en las páginas de los libros, los acordes de una guitarra rompieron por unos minutos la quietud de la Biblioteca Pública Universitaria. Luis Enrique González interpretó El Estudio 1, del compositor nicolaita Cutberto Cibrián, y Bésame mucho, de Consuelo Velázquez, para acompañar una ceremonia en la que el conocimiento, los libros y la calidad fueron los protagonistas.
La música arrancó el aplauso de los más de 120 asistentes a la Ceremonia de Entrega de Certificados de Calidad ISO 9001:2015 al Sistema Bibliotecario de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, realizada la mañana del lunes 31 de agosto y encabezada por la rectora Yarabí Ávila González.
El paraíso entre libros
Silvia Manríquez Gómez, directora general de Bibliotecas de la UMSNH, abrió el encuentro con una de las frases más conocidas del escritor argentino Jorge Luis Borges: “Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca”, expresión con la que destacó la importancia de estos espacios en la vida universitaria.
Informó que 75 por ciento de las bibliotecas de la Universidad Michoacana se encuentran totalmente certificadas, lo que representa, dijo, contar con espacios dignos y servicios eficientes, confiables y con estándares de calidad internacional.
“Tener bibliotecas certificadas es tener bibliotecas a nivel de las mejores del mundo”, afirmó.
Durante la ceremonia se entregaron certificados de calidad, así como nuevo acervo bibliográfico y equipo de cómputo a bibliotecas de diversas dependencias universitarias, entre ellas los institutos de Investigaciones de Físico Matemáticas e Investigaciones Históricas, las facultades de Químico Farmacobiología, Medicina Veterinaria y Contaduría, el Departamento de Idiomas, la Unidad Profesional de Zamora, la Unidad Profesional de Lázaro Cárdenas, el Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo y la Preparatoria Melchor Ocampo, además de Salud Pública.
“La Universidad no puede concebirse sin las bibliotecas”
Yarabí Ávila González reconoció públicamente el trabajo del personal bibliotecario que hizo posible la certificación de nueve bibliotecas más y subrayó que prácticamente todos quienes han pasado por la Universidad Michoacana han tenido en estos espacios una parte fundamental de su formación.
La rectora confesó, incluso, que uno de sus olores favoritos es precisamente el de los libros, al tiempo que destacó el valor del acervo histórico que resguardan las bibliotecas nicolaitas, particularmente la Biblioteca Pública Universitaria.
“Leer es dialogar con los autores y sus personajes”, expresó, antes de recordar con humor uno de los libros que acompañaron a varias generaciones de estudiantes: Baldor, cuyo célebre Álgebra, dijo, a muchos todavía les provoca escalofríos.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el papel de estos espacios en la formación de las nuevas generaciones: “Es preferible tener a los jóvenes en las bibliotecas y no en otros lugares dañinos o nocivos”.
Así, entre certificaciones, nuevos libros, tecnología y música, las bibliotecas nicolaitas refrendaron su papel como espacios donde la calidad educativa también se construye página por página.