A punto del llanto, la emotiva ceremonia por el XXXI Aniversario del IIAF
A punto del llanto, la emotiva ceremonia por el XXXI Aniversario del IIAF
Lo que comenzó como una ceremonia conmemorativa se transformó en uno de los momentos más emotivos que ha vivido recientemente el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IIAF) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH). Durante la celebración del XXXI Aniversario del instituto, realizada la mañana de este miércoles 15 de julio, el testimonio de vida del investigador Eduardo Martínez Ángeles llevó a varios asistentes al borde del llanto.
El Auditorio Ernestina Gutiérrez fue escenario de una ceremonia en la que se combinaron el reconocimiento al trabajo científico, la reflexión personal y la música. Tras los mensajes de las autoridades universitarias, se presentó la videoconferencia de Eduardo Martínez Ángeles, egresado del propio IIAF, quien compartió una experiencia marcada por una batalla de ocho años contra el cáncer.
Más que una conferencia académica, su participación fue el relato de una vida dedicada a la investigación y a la perseverancia. Frente a estudiantes de posgrado, profesores e investigadores, explicó cómo enfrentó la enfermedad siguiendo el mismo rigor que exige la ciencia: formular hipótesis, observar, analizar cada etapa del proceso y, al mismo tiempo, mantener la fe.
Su mensaje conmovió profundamente al auditorio. En varios momentos el silencio fue absoluto y algunos asistentes no pudieron contener las lágrimas al escuchar cómo, después de superar la enfermedad, continúa desarrollando investigación científica y formando nuevas generaciones como docente universitario.
Durante su intervención dejó una reflexión dirigida especialmente a los jóvenes investigadores: "La ciencia y la fe se complementan". Añadió que la disciplina mental constituye una herramienta indispensable para el trabajo científico y recordó que un diagnóstico o un pronóstico "no es necesariamente un destino final". Finalmente, los exhortó a confiar en el método científico, sin perder la esperanza ni la determinación para superar las adversidades.
La música alivió la emoción
Después de ese intenso momento, la cantante Karol González, estudiante de cuarto año de la Facultad de Medicina de la UMSNH, regresó al escenario para interpretar los boleros Llamarada y Urge, cuyas melodías ayudaron a transformar la melancolía en un ambiente de serenidad.Su interpretación, cálida y llena de sentimiento, permitió que el público retomara el ánimo de la celebración. Al concluir ambas piezas, el auditorio respondió con prolongados y generosos aplausos, cerrando una ceremonia en la que la ciencia, la fortaleza humana y la música demostraron que también pueden encontrarse para celebrar la vida